¿Estás buscando una forma factible y no brusca para comentarles a los invitados que será una boda sin niños, sin que se lo tomen personal?

Sabemos que estos últimos años, las bodas se han estado caracterizando por añadir en sus invitaciones los pases de los invitados, pero aclarando que no estarían esperando niños como parte de ello, ya que de ese modo la lista de invitados tendería a aumentar por los pequeños invitados adicionales.

Pero no vamos a evitar comentarte de forma personal, que ellos también añaden un toque de dulzura y encanto en estas celebraciones, sobre todo en las bodas religiosas, que en muchas ocasiones los vemos aperturando el ingreso con flores o con llevando la cola de el vestido de la novia al terminar. Pero también se entiende si no coincides con estas ideas, ya sea por que tu boda de ensueño tiene diferente perspectiva. 


Ahora bien, tenemos la otra cara de la moneda, que sería el caso en el que estos pequeños, causen algún tipo de altercado como, por ejemplo: que los novios los visualicen gritando, jugando en medio de la pista de baile, jugando con los centros de mesa, o la vieja confiable, que se queden dormidos en medio de 3 sillas tapados con el saco del papa.

¿Por qué no querrá que lleve a mis hijos?, ¿Realmente le agrada mi familia?, ¿Mi hijo es mal portado?, entre otras…
Y realmente ambas posturas son válidas, tanto el añadirlos, como comunicar que no.

Es todo un dilema, ¡lo sabemos!, el poder planificar y crear una boda diferente y rara ante los ojos de tus más allegados tal vez, solo por el hecho de incluir esta básica instrucción que ya se ve mucho en la actualidad, pero algunos familiares no conocen y no aplican por el miedo del qué dirán.  Ya que se genera mucho alboroto al leer esta parte de la invitación. 

Solo verdaderamente lo que importa es lo que los novios decidan, al fin y al cabo, e informar a los invitados tal decisión sin temor a herir o a que no asistan.

¡¡¡Decide y atrévete!!!